miércoles, 6 de mayo de 2009

Los vampiros no son malvados



AVISO: Esta entrada contiene varios SPOILERS de la película DÉJAME ENTRAR

He llegado a la conclusión de que los vampiros no son malos. Dan miedo, sí, sobre todo si tenemos en cuenta que chupan la sangre humana, son seres sin vida, no pueden soportar la luz del sol y duermen en ataúdes durante el día precisamente para evitar el contacto con este astro. Pero ellos no son seres malvados.
He visto muchas películas de vampiros y de Drácula, una figura mitificada como la que más, y uno de los personajes más clásicos en el género de terror. Pero últimamente me convenzo de que los vampiros son víctimas de su propia condición. Ayer fui al cine a ver Déjame entrar, una película sueca estrenada hace poco que trata la relación entre una niña vampiro y un niño normal. Ambos tienen doce años, pero ella tiene doce años desde hace mucho tiempo. Desde el punto de vista inocente del niño, Oskar, conocemos a Ely, la pequeña vampiresa. Los dos niños se sienten solos y marginados, será a raíz de este hecho que se unirán y ayudarán hasta acabar enamorándose e iniciando una atípica relación del primer amor.

Aunque explicada así la historia parezca muy tierna y bonita, en realidad es una fábula de terror, ya que Ely es una asesina que va matando a varios habitantes del barrio sueco en el que se desarrolla la película, para chuparles la sangre y así poder alimentarse.



En Déjame entrar Oskar descubre que Ely ha matado a mucha gente y nosotros también vemos esas escenas en que la niña, como un verdadero animal diabólico, salta al cuello de la gente para beber su sangre. Aún así, al igual que Oskar simpatiza con la pequeña niña, nosotros como espectadores nos creamos un sentimiento de temor, cariño y comprensión por su desdichada vida, en la que matar es una necesidad para sobrevivir. Cuando Oskar le recrimina el hecho de haber matado a tanta gente ella le rebate triste diciéndole “yo no mato porque quiero, mato por sobrevivir”. La inocencia, la pureza y el compartido sentimiento de soledad, llevan a Oskar querer a Ely tal y como es.

Recomiendo mucho esta película, de las mejores que he visto últimamente. Si podéis ir a verla no os la perdáis. Es una historia de vampiros fría y tierna a la vez, contada de la manera más realista posible pero también con su parte fantástica y sin crear ningún tipo de drama con la triste situación familiar y escolar de Oskar. La escena final en la piscina increíble, no hay palabras para describirla.



Finalmente, no puedo acabar el blog sin mencionar otra película de vampiros que me gusta muchísimo y que me dejó la misma sensación de condescendencia hacia estos seres: Drácula de Bram Stroker dirigida por Francis Ford Coppola. El Drácula magistralmente interpretado por Gary Oldman, es un claro héroe romántico e incomprendido, un ser penoso víctima de su amor y su odio. Durante toda la película crece el sentimiento de pena hacia el conde Drácula, desesperado por conseguir reencontrarse con Mina-Elisabetha, su eterno amor, por el que ha “cruzado océanos de tiempo”.

Los vampiros son monstruos sí, traen consigo la muerte; pero no son seres malvados, no han elegido tener que beber sangre para sobrevivir.
TRAILER "Déjame entrar"
GRAN ESCENA "Drácula de Bram Stroker" (aunque en versión original gana muchísimo, sobre todo Gary Oldman)

3 comentarios:

  1. Sinceramente, no pienso leerlo hasta que no vea la película, pero Drácula de Coppola es una de mis películas favoritas. No me canso de verla.

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  2. Bueno me parece justo lo que dices... pero ves a verla! y luego me dices que te pareció. Por cierto.. así me gusta, apoyando el Drácula de Coppola.

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  3. Déjame entrar es una de las mejores pelis que he visto últimamente. No me apasiona el tema de los vampiros, pero aun así, me necantó.
    Se demuestra que, con un bajo presupuesto, se pueden hacer buenas pelis. Hace falta talento y un buen guión.

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